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Mocos amarillos: ¿Cuáles son las causas más habituales?

Mocos amarillos: ¿Cuáles son las causas más habituales?

Como todos sabemos, el color de la mucosidad se trata de una evidente señal sobre nuestro estado de salud.

Así los mocos verdes, por ejemplo, son el reflejo de una inoculación mayor, mientras que los de color rojo hacen referencia a la ruptura de un pequeño vaso capilar, y los que son transparentes y líquidos se caracterizan por no encontrarse vinculado a ningún tipo de patología severa.

Ahora bien, ¿cuál es la razón por la cual se segregan mocos de color amarillos?

A grandes rasgos, este tipo de mocos suelen presentarse en aquellas ocasiones en que las personas padecen alguna clase de virus o infección, por lo general, en la garganta y/o en los senos paranasales, sin embargo, es igualmente posible que estas patologías lleguen a afectar otras partes corporales, por ejemplo, los oídos o la cabeza.

¿Qué produce el desarrollo de mocos amarillos?

Dentro de los motivos más frecuentes por los cuales se producen mocos de color amarillo, es posible destacar no solo el resfriado común, sino también la sinusitis y la bronquitis, al igual que varias reacciones alérgicas causadas por agentes ambientales, por ejemplo, el polen, el moho y/o la caspa animal.

Es preciso señalar que los mocos amarillos adquieren dicho color debido al contenido que poseen de glóbulos blancos, los cuales se encargan de combatir y eliminar tanto las bacterias como los microorganismos que generan la infección.

De igual manera, este particular color en los mocos suele ser síntoma de que aún debe pasar un poco de tiempo antes de que enfermedad logre sanar totalmente; lo cual suele suponer un estado que, por lo general, se encuentra acompañado por la expulsión de flemas (las cuales también serán del mismo tono amarillento) y una intensa tos.

¿Qué produce el desarrollo de mocos amarillos?

Remedios caseros para combatir los mocos amarillos

Pese a que podría llegar a parecer una solución muy sencilla e incluso de rutina, lo cierto es que la ingesta de agua podría servir para eliminar la excesiva cantidad de mocos amarillos que suele presentarse; del mismo modo que el consumo de determinados medicamentos.

Sin embargo, es preciso señalar que hay varios remedios caseros que destacan por ser capaces de ofrecer a las personas afectadas las mismas ventajas que obtendrían al usar alguna otra clase de tratamiento.

Dentro de dichos tratamientos caseros o naturales, se encuentran, por ejemplo, usar solución salina para enjuagar las cavidades nasales y utilizar un humidificador a lo largo de las noches, al igual que consumir infusiones calientes (especialmente las que cuenten con limón y jengibre) y alimentos picantes.

Para terminar, podemos señalar que la combinación de cada uno de estos remedios podría ser de ayuda para conseguir acelerar la etapa de recuperación.

En cualquier caso, para ver los resultados, resulta especialmente fundamental asegurarse de no consumir tabaco, carnes y tampoco lácteos, además de evitar exponerse tanto a gases como a productos químicos que puedan ser nocivos.

Siguiendo cada una de las recomendaciones que hemos presentado previamente, será posible lograr que la mucosidad de color amarillo, y el malestar que su presencia supone, desaparezcan en poco tiempo.